El voluntariado de ABANCA y Afundación planta 700 árboles en una parcela de Quiroga afectada por los incendios
- Esta jornada de reforestación es la sexta actuación ambiental organizada por ambas entidades en el marco de su Plan de Acción contra los incendios
- La intervención recupera una zona de alto valor ecológico en la Ribeira Sacra que fue duramente castigada por el megaincendio de Larouco en 2025
Descarga en alta resolución Será redirigido a otro sitio web y se abrirá en una nueva ventana
Descarga en alta resolución Será redirigido a otro sitio web y se abrirá en una nueva ventana
Descarga en alta resolución Será redirigido a otro sitio web y se abrirá en una nueva ventana
Descarga en alta resolución Será redirigido a otro sitio web y se abrirá en una nueva ventana
Cerca de 50 personas voluntarias, convocadas por ABANCA y Afundación en el marco de su Plan de Acción contra los Incendios, han participado esta mañana en una jornada de reforestación en Paradapiñol, en el municipio lucense de Quiroga. La actividad, que se prolongó a lo largo de toda la mañana, ha permitido la plantación de 700 ejemplares de especies autóctonas, entre las que destacan castaños, cerezos, higueras, manzanos, perales y encinas.
La elección de Quiroga para esta sexta acción de voluntariado del plan contra los incendios responde al grave impacto que sufrió el municipio durante la oleada de fuegos de agosto de 2025. En aquel episodio, el megaincendio iniciado en Larouco (Ourense) cruzó el río Sil y alcanzó territorio de Quiroga, afectando a más de 6.000 hectáreas en la zona. El fuego no solo destruyó viviendas e infraestructuras, sino que provocó un daño ambiental severo en el entorno de la Serra do Courel, un espacio de enorme biodiversidad donde se perdieron bosques de robles y castaños y se alteró el hábitat de especies como el lobo ibérico o el corzo.
Con la intervención de hoy, ABANCA y Afundación refuerzan su compromiso con la regeneración de los ecosistemas más afectados por los incendios. Esta actuación, la primera de reforestación, se suma a las cinco ya realizadas durante octubre y noviembre en Vilamartín de Valdeorras, Manzaneda, el Parque Natural do Invernadoiro y el Monumento Natural Las Médulas, con el fin de proteger suelos y acuíferos para evitar el arrastre de las cenizas hacia los manantiales.
Compromiso con las zonas afectadas
El Plan de Acción contra los incendios diseñado por el banco y ejecutado a través de su Obra Social va más allá de la recuperación medioambiental de las zonas más castigadas. El programa integra también un amplio paquete de medidas sociales y económicas, entre las que destacan la donación de un millón de euros para material de vigilancia y prevención. En este marco, el banco y su Obra Social presentaron en diciembre los equipos tecnológicamente avanzados que proporcionarán a la Xunta de Galicia para reforzar el sistema de vigilancia antiincendios.
El banco también activó desde el primer momento líneas de financiación específicas dotadas con 150 millones de euros para ayudar a las familias y empresas damnificadas y está trabajando en el desarrollo de programas de formación e investigación orientados a mejorar la gestión forestal y la prevención de futuros desastres ambientales.